Oaxaca Map

On the Road | Oaxaca & Puebla

In LOCAL VIBES by ahtzirilagarde

I‘ve been wanting to talk about my last visit to Oaxaca and Puebla for 6 months now, but the priorities hit me ugly. In the last semester, the two biggest projects of my life fought to win all my energies, and by the time I realized it, it was today. But hey, let’s rewind and settle in the moment I grabbed the Mexico-Puebla highway, ok?

Llevo 6 meses queriéndoles hablar de mi última visita a Oaxaca y Puebla, pero las prioridades me atropellaron feo. En el último semestre, los dos proyectos más grandes de mi vida se pelearon todas mis energías, y para cuando me di cuenta, ya era hoy. Pero bueno, hagamos rewind y acomodémonos en el momento en el que agarré la carretera México-Puebla.

That wave of traveling miles and miles by car, ‘towning’, it’s my thing, however, this time I decided to change the route. Generally, to visit Puerto Escondido I used to passed through Tepoztlán, Zihuatanejo, Acapulco and finally, some virgin beaches of Oaxaca. But as this time the main goal was the Oaxaca City, we decided to get there through Puebla.

Esa onda de recorrer kilómetros y kilómetros en coche, puebleando, me encanta, sin embargo, esta vez decidí estrenar ruta. Generalmente, para visitar Puerto Escondido pasaba por Tepoztlán, luego por Zihuatanejo, Acapulco y finalmente, por diversas playas vírgenes de Oaxaca. Pero como la meta principal era la capital de Oaxaca, decidimos llegar ahí por Puebla.

Puebla restaurant

 

 

Puebla alley

Puebla

Even being a person who has never felt great passions for La Ciudad de los Angeles, I must admit that it has evolved a lot. There have apparently been many local and foreign investments that have contributed to the notable improvements in the city. Although we didn’t spend neither 30 hours, we left with a very good taste in our mouth. And when you talk about Puebla, that has as well a literal meaning. In the credits of the dinner are El Mural de los Poblanos, a colonial jewel in the center (what to say about it? That the place is, without right to trial, a must!) and the terrace of the Hotel Royalty, for the afterwards drinks with a panoramic view of the Cathedral.

Puebla

Incluso siendo una persona que nunca ha nutrido grandes pasiones por La Ciudad de los Ángeles, debo reconocer que ha evolucionado mucho. Al parecer, han habido muchas inversiones nacionales y extranjeras que han contribuido a notables mejorías en la ciudad. Aunque no habremos pasado ni 30 horas, nos fuimos con un muy buen sabor de boca. Y cuando se habla de Puebla, esto último también tiene un sentido muy literal. La cena corrió a cargo de El Mural de los Poblanos, una joya de estilo colonial en el mero centro. ¿Qué decir al respecto? Que es, sin derecho a juicio, una parada de rigor.
Al llamado de la digestión respondió la terraza del Hotel Royalty, que acompaña su variedad de licores con una vista panorámica de la Catedral.

Oaxaca

The great -and only- advantage of this route was the road that takes you to Oaxaca City. The hours at the wheel were heavy, but it was beautiful to see how the landscape is impregnated with the oaxacan essence kilometer after kilometer.

Oaxaca

La gran –y única– ventaja de esta ruta fue la carretera que te lleva a la Ciudad de Oaxaca. Las horas al volante son pesadas, pero es hermoso ver cómo el paisaje se va impregnando con la esencia oaxaqueña kilómetro con kilómetro.

Ahtziri in Oaxaca city

Oaxaca stones

 

Oaxaca straw

Ahtziri in Puerto Escondido, Oaxaca

Our visit to Oaxaca City was also quite brief; we barely had one night and one morning to explore it. However, little we saw showed that there is so much to see. Honorable mention to Pitiona, signature cuisine in Oaxaca. I would suffer that absurd amount of miles just to have dinner again there.
In the morning we had breakfast and wandered through the various markets -separated only for a couple of blocks from each other- before embarking on the tedious trip to Puerto Escondido.

Nuestra visita a la Ciudad de Oaxaca también fue bastante breve, apenas tuvimos una noche y una mañana para explorarla. No obstante, lo poco que vi demostró que hay mucho que ver. Mención honorífica a Pitiona, cocina de autor. Volvería a recorrer esa absurda cantidad de kilómetros sólo para cenar otra vez ahí.
Por la mañana desayunamos y vagamos por los varios mercados –separados apenas por un par de cuadras entre sí– antes de emprender el tediosísimo viaje hacia Puerto Escondido.

Before starting with the best part of the trip, Ilet0s mention the worst one: the Oaxaca-Puerto Escondido highway. If you have the possibility to evade it and get there with another route, either the one I mentioned above or by air, DO IT. No matter how fast you drive, the curves will win the battle.

We arrived in Puerto Escondido crawling like iguanas, but it was worth it. Btw, I’m a fan of Puerto Escondido. I love it because it seems to be immune to the passage of time. It never loses that native air that flows in its atmosphere and I fell in love with it 10 years ago on my first visit. People still smile, especially the kids.

Puerto Escondido

Antes de empezar con la mejor parte del viaje, les digo la peor: la carretera Oaxaca-Puerto Escondido. Si tienen la posibilidad de evadirla y llegar ahí por otra ruta, ya sea la que mencioné arriba o por via aerea, HÁGANLO. No importa qué tan rápido manejen, las curvas ganarán la batalla.

Llegamos a Puerto Escondido arrastrándonos como iguanas, pero valió la pena. Por cierto, soy fan de Puerto Escondido. Lo adoro porque parece ser inmune al paso del tiempo. Nunca pierde ese aire nativo que lo caracteriza y que me encantó hace 10 años cuando lo visité por primera vez. La gente sigue sonriendo, en especial los niños, por quienes probé unas ganas irreprimibles de retratar constantemente.

oaxaca kids

 

Oaxaca kids

About the food, I mean, we’re in Oaxaca, people. From the -super cheap signature cuisine of Almoraduz to the quesadillas of Las Juquileñas I have thrown away months of diet in a week .

De la comida ni hablar, digo, estamos en Oaxaca. Desde la –baratísima– cocina de autor de Almoraduz hasta las quesadillas de Las Juquileñas, habré tirado un trimestre de dieta en una semana.

Among the wonders of Puerto Escondido cuisine, it is worth mentioning the eye candy caused by the frequent Australian surfers who visit the best corner of Mexico to get a good wave. Maybe that’s why Zicatela is also one of the best corners to watch the sunset. What do you think?

Entre las maravillas de la cocina puertoescondinense cabe resaltar el taquihno de ojihno de los surfistas australianos asiduos a la mejor esquina de México para montar una ola. Quizás sea eso lo que hace de Zicatela también una de las mejores esquinas para contemplar el atardecer.

¿Ustedes qué dicen?

Puerto Escondido's Oaxaca sunset

 

 

Puerto Escondido's ocean Oaxaca

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